Briefing Diario

Semana 1 de junio - 5 de junio:

Todos quedamos expectantes a la reunión del presidente Trump con el premier chino Xi Jinping donde éste último había prescrito varios pedidos un par de horas antes de la reunión de los mandatarios del G20, que se llevaría a cabo en Osaka, Japón, los cuales finalmente enmarcaron la negociación que llevaron a cabo ambos lideres políticos y donde “aparentemente” se habría dado una tregua comercial entre ambas naciones haciendo cada uno de ellos concesiones. Entre los pedidos ordenados se encontraban concesiones para la empresa china Huawei en los meses siguientes para que ésta pueda seguir gestionando negocios con empresas estadounidenses, el levantamiento de las tarifas recientemente impuestas por Estados Unidos y menor compra de productos agrícolas estadounidenses por parte del gobierno chino como exigencia para seguir negociando un acuerdo comercial marco. El acuerdo alcanzando es postergar cualquier nueva imputación tarifaria a medida que las delegaciones comerciales de ambos países buscan un camino para cerrar un potencial acuerdo bajo el siguiente marco: 1) Se posterga indefinidamente la exclusión de la empresa china Huawei pudiendo ésta continuar haciendo negocios con Estados Unidos (Punto a favor del mandatario Xi Jinping); 2) El gobierno chino se compromete a comprar un sin número de productos agrícolas de los agricultores estadounidenses (Punto a favor del presidente Trump) y; 3) No se imputan, por el momento, nuevas tarifas cruzadas entre ambos países (no hay ganador ni perdedor), por ende ambos volviendo a casa sin poder declarar ni victoria ni ser acusado de perder. La tregua acordada lo único a lo que nos hace recuerdo son esas treguas transitorias que se dan en zonas de guerra las cuales duran un par de semanas simplemente porque no se ha llegado a nada concreto. Sin embargo, para evitar tener, cualquiera de los dos gobiernos, que dar explicaciones el presidente Trump en un santiamén cambió la agenda política, como suele hacer de manera imprevista, al partir a la zona desmilitarizada entre Corea del Norte y Corea del Sur para reunirse con el premier norcoreano Kim Yong-un y ser el primer presidente estadounidense en ejercicio en pisar suelo norcoreano (por un minuto) y sostener una reunión bilateral entre ambos mandatarios, permitiendo que las desavenencias presentadas en el G20 y el acuerdo alcanzando transitoriamente con China, pasasen a un tercer plano, como si jamás hubiesen ocurrido, ya que hoy todos los medios de prensa se encuentran cubriendo el evento histórico que gestó el presidente Trump (con ayuda del premier chino Xi Jinping) permitiendo que el impasse gestado entre Trump y Yong-un, a finales del mes de febrero, quedase en el olvido.  

Mañana los medios especializados de prensa hablarán poco del acuerdo alcanzado entre los mandatarios de China y Estados Unidos poniendo ya el foco en lo que se viene por delante en términos corporativos y macroeconómicos quedando a trasfondo por ahora el riesgo geopolítico que venía generando bataholas sin que los índices accionarios tengan el ímpetu suficiente para marcar nuevos records históricos. Aún cuando ya mañana tendremos la reunión bianual de los países exportadores de petróleo (OPEP) junto con Rusia y sus aliados en Viena, Austria, el desenlace ya es conocido simplemente porque éstos han optado por extender el acuerdo alcanzado a finales de año para recortar la producción de petróleo en 1.2 millones de barriles por día para lo que resta del año con el afán de mantener el precio del petróleo por encima de US$55 el barril, precio al cual muchos de ellos gestaron sus presupuestos fiscales. Por ahora la administración Trump no ha contratacado simplemente porque el precio de la gasolina ha cedido hacia US$2.75 el galón dando con ello un respiro a los consumidores estadounidenses durante el periodo estival y se ha desalineado del precio del petróleo que se encuentra levemente por encima de US$58 el barril. En el mes de junio el gobierno estadounidense no puso a mercado oferta proveniente de las reservas estratégicas de petróleo pudiendo ejercer dicha opción en el mes de agosto para darle otro respiro a la economía si es que la Reserva Federal (FED) decide por alguna razón no bajar la tasa de instancia monetaria a finales de julio.

Por lo que para redibujar el escenario macroeconómico con el cual la FED tomará su siguiente decisión del siguiente 31 de julio esta semana, que por lo demás será entre cortada producto de que el miércoles los mercados estadounidenses cerrarán a la 1PM en antelación al feriado del 4 de julio este jueves, día en el cual se celebra la independencia estadounidense, tendremos un sin número de datos macroeconómicos partiendo por las lecturas de actividad ISM y PMI del mes de junio, la lectura privada de empleo ADP y el viernes que viene, tras el feriado, los datos de empleo generales donde por ahora se estima que la economía habría generado 175 mil nuevos empleos, la inflación salarial se expande del orden de 3.2% y la tasa de desempleo se mantiene estructuralmente baja en 3.6%. Si es que por alguna razón los datos de empleo salen considerablemente por encima de las expectativas de mercado la FED podría rápidamente cambiar su discurso en lo que resta del mes siendo que ya los agentes de mercado han incorporado una baja de tasas de 25 puntos, desde el actual 2.5%, con una probabilidad de 100% para la siguiente reunión de política monetaria. Sin embargo, de los datos publicados el pasado viernes hay poca evidencia de que la economía estadounidense se haya desacelerado ya que el ingreso personal se expandió 4.1% (desde 3.9%) y el gasto personal lo hizo en 4.2% (desde 4.4%) con la tasa de ahorro extremadamente alta en 6.1% por segundo mes consecutivo. Entre medio la inflación general PCE cedió marginalmente hacia 1.5% (desde 1.6%) mientras que la lectura subyacente, aquella preferida por la FED y qu excluye los precios de los alimentos y energía, se mantuvo en 1.6% por segundo mes consecutivo sin alejarse de la meta de 2% que tiene el instituto emisor. Por ende puede que el escenario base con el cual viene operando la FED y que fue aquel reiterado en la semana por el presidente de la FED, Jerome Powell, sea el que prevalezca por encima de aquel planteado, cuya deseo es bajas en la tasa de instancia monetaria, por los mandatarios de la FED de Minneapolis (Neel Kashkari) y el de San Louis (James Bullard), que por lo demás tienen aspiraciones políticas al ser los más jóvenes dentro del instituto emisor, tema que desarrollaremos en mayor detalle en nuestra edición de mañana lunes.    

Por ende ya conocido el dato de empleo el siguiente viernes 5 de julio aquello dará paso al punta pie inicial, el subsiguiente viernes 15 de julio, a los resultados del segundo trimestre partiendo con los datos de Citigroup para luego el martes 16 de julio conocer los datos de JP Morgan Chase, Goldman Sachs, y Wells Fargo entre muchos otros que tendrán que delinear el impacto de la guerra comercial con China en sus ingresos y utilidades mirando hacia adelante. Por ahora según Refinitiv se espera que las utilidades sólo crezcan del orden de 0.3% en relación a igual periodo del año anterior, cifra que se viene corrigiendo a la baja considerablemente. Sólo esta semana pasada las utilidades esperadas para Boeing, por ejemplo, sufrieron una corrección considerable no sólo porque habría encontrado otro problema en el software del modelo 737 sino que la investigación relacionada al modelo Dreamliner habría escalado en días recientes. Por su parte Nike registró utilidades por acción de S$0.62 levemente por debajo los US$0.66 por acción que estaba esperando el mercado con un crecimiento en ventas del orden de 4% con relación a igual trimestre del año anterior. La empresa reiteró su compromiso con China donde el crecimiento en ventas fue del orden de 16% y el director ejecutivo de Nike, Mark Parker, reiteró que el bosquejo para hacer negocios en este nuevo mundo comercial era justamente aquel adoptado en China donde la empresa controlará todos los procesos que están bajo su mandato.

Habiendo denotado aquello sin duda alguna que la interacción que llevó a cabo el presidente Trump durante la reunión del G20 y los comentarios que esgrimió el presidente ruso, Vladimir Putin, recibieron considerable cobertura antes de lo sucedido el fin de semana. Ello porque el presidente Trump sostuvo reuniones bilaterales con los mandatarios de Alemania, India, Japón y Rusia. Ambos mandatarios de Alemania y Japón enfatizaron las inversiones que venían gestionando sus empresas en Estados Unidos partiendo por Angela Merkel señalando que las empresas alemanas venían haciendo inversiones relevantes mientras que Shinzo Abe le entregó en mano una lista, al mandatario estadounidense, de las empresas japoneses que venían haciendo lo mismo. Mientras que el tono entre Narendra Modi, el primer ministro recientemente relecto en India, y Donald Trump fue conciliatorio tras que ambos tomasen represalias comerciales en semanas recientes añadiendo de que llegarán, eventualmente, a un gran acuerdo comercial. Por su parte el matutino inglés, Financial Times, publicó una extensa entrevista con el premier ruso, Vladimir Putin, un par de horas antes de que se sentase a la mesa con el presidente Trump, clamando de que el liberalismo internacional había quedado obsoleto y que se venía forjado un nacionalismo popular donde no había reglas prestablecidas como se tenía la guerra fría, dando a entender de que prácticamente en esta nueva era política todo era válido. El inicio de la reunión bilateral entre ambos mandatarios empezó en tono cordial con ambos gestando un par de comentarios alrededor de la posible interferencia de Rusia en las pasadas elecciones presidenciales estadounidenses. Finalmente, el mandatario Trump se reunió con el Príncipe Mohammed bin Salman de Arabia Suadita donde seguramente discutieron el conjunto de medidas financieras que impuso el gobierno estadounidense a la cúpula política del gobierno iraní a principios de la semana y que fue públicamente criticado por el presidente iraní, Hassan Rouhani, y que viene tensionando aún mas los tonos en la región.

En conclusión, julio partirá con los datos de empleo este viernes siguiente, dando curso a los resultados trimestrales a mitad de mes para terminar el mes con la decisión de la FED que podría cambiar si es que la economía no se viene desacelerando como hoy todos tienen previsto. Por ahora y en el periodo vacacional es de esperar que los conflictos geopolíticos queden postergados hasta la segunda quincena de agosto donde todos vendrán con fuerzas renovadas e ideas remozadas ya con la elección presidencial 2020 en Estados Unidos en tierra derecha, con una contienda demócrata extremadamente populista y sin una clara agenda por ahora, tras los primeros debates televisados, donde 20 contendientes no generaron ni un solo titular relevante la semana pasada.